La Alianza Atlántica avanza con paso firme hacia una redistribución de cargas que otorgará mayor protagonismo a los aliados europeos. En el artículo ‘La cumbre de Ankara: ¿hacia una OTAN 3.0?’, los analistas Félix Arteaga y Luis Simón examinan los resultados del encuentro de 2026, señalando que el verdadero desafío no será solo que Europa asuma la defensa convencional del continente, sino si esta transición obligará a modificar por completo el modelo de disuasión aliado ante la reducción del apoyo de Estados Unidos. En este nuevo escenario, España ya ha comprometido nuevos recursos materiales para aliviar el esfuerzo estadounidense, aunque se enfrenta al complejo reto de encajar estas crecientes exigencias dentro de su actual techo de gasto del 2% del PIB.
